POR ELL@S…

Si buscamos en el diccionario la palabra Lucha, podremos leer esta descripción: esfuerzo grande y continuado que realiza una persona para conseguir un fin.

En ocasiones he escuchado decir a mucha gente que no les gusta hacer referencia a la enfermedad como «lucha contra el cáncer» que esto no es una batalla donde en unas ocasiones somos los vencedores y en otras, los vencidos. Pero lamentablemente, es así.

Cuando te diagnostican una enfermedad como el cáncer, no te queda otra opción que emplear todas tus fuerzas en luchar. Luchar contra la culpabilidad del «qué he hecho mal para ahora estar enfermo». Luchar contra el miedo que recorre tu cuerpo cada día ante la incertidumbre del qué pasará. Luchar contra los efectos secundarios de los tratamientos. Luchar por retener las lágrimas cada vez que te miras al espejo y no reconoces a la persona que está enfrente de ti. Luchar para que tus hijos pequeños, que no entienden lo que te pasa, no sean conscientes de tus días malos. Luchar contra los pensamientos negativos que se cruzan por tu mente esos días que no puedes más y que piensas “ojalá todo acabe pronto”. Luchar por sobreponerte a la marcha de un compañer@. Luchar contra las ganas que te dan de salir corriendo cada vez que pisas un hospital. Luchar con todas tus fuerzas para recuperar tu vida…

VIDA, que palabra tan compleja, llena de esperanza y de miedo a la vez. En muchas ocasiones nos da miedo vivir de verdad, a decir a nuestros seres queridos cuanto los queremos, empezar de cero, hacer borrón y cuenta nueva… en muchas ocasiones tiene que pasarnos algo como el cáncer para replantearnos todo y pensar en cómo queremos vivir realmente.  

No somos conscientes de cómo la vida nos puede cambiar en cuestión de minutos. Nosotros planeamos, pero es la vida la que decide y es ella la que nos va marcando el camino y es la que guía nuestros pasos.  No somos conscientes de lo afortunados que somos sólo con poder disfrutar las cosas cotidianas, las más insignificantes. Y es  que a veces, hace falta estar cerca de la muerte, para sentir la vida de verdad. 

 

Hoy 19 de octubre es el día mundial del Cáncer de Mama, uno  de los tumores más comunes en las mujeres, pero que también afecta a  hombres. Es día de pararse a pensar en todas esas personas que siguen luchando, de decirles que sí se puede, de las que han logrando recuperarse y las que, desgraciadamente ya no están.  Es día de dar visibilidad a esta enfermedad, de pararte a pensar que un día te puede tocar a ti y es día de recordar lo importante que es detectarla en su fase temprana. Presta atención a tu cuerpo, tócate y en caso de notar cualquier cambio o si tienes dudas, acude enseguida a tu médico. En este camino tan espinoso y sombrío, el tiempo es primordial.  Gracias al diagnóstico precoz y a la investigación, son muchas las personas que cada día logran superar la enfermedad. 

 

A ti, que estás pasando por esta enfermedad, sólo te digo que no pierdas la esperanza, sí es normal que tengas miedo pero no dejes que tus días malos enturbien los buenos. Rodéate de tus seres queridos, deja que te quieran, que te cuiden. En esta vida estamos de paso, no somos conscientes de los fugaces que somos.

 

«Disfrutamos juntos del camino acompañándote en cada paso»

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